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¿Cómo saber si estás practicando el “viejismo” contigo mismo?

Jesús Alberto Gómez Quintana

¡No dejes que la edad defina quién eres!

Averigua si estás cayendo en la trampa del ‘viejismo’ contigo mismo con nuestra guía definitiva.

Introducción:

En la sociedad actual, existe una preocupación cada vez mayor por la discriminación y el prejuicio en todas sus formas. Sin embargo, a menudo pasamos por alto un tipo de discriminación que puede afectarnos directamente: el “viejismo”. El viejismo se refiere a los estereotipos y prejuicios basados en la edad, y puede manifestarse de diferentes maneras en nuestra vida diaria.

En este artículo, exploraremos cómo identificar si estás practicando el viejismo contigo mismo. Analizaremos las señales y comportamientos que podrían indicar que estás limitando tus capacidades o desvalorizando tus logros debido a tu edad. Además, proporcionaremos sugerencias y estrategias para superar el viejismo y fomentar una actitud positiva hacia el envejecimiento.

Es importante reconocer que el viejismo no sólo afecta a las personas mayores, sino que también puede afectar a personas de todas las edades. Por lo tanto, este artículo será relevante e informativo tanto para aquellos que están en la etapa de envejecimiento como para aquellos que desean comprender mejor el impacto del viejismo en nuestras vidas.

¡Sigue leyendo para descubrir si estás practicando el viejismo contigo mismo y cómo puedes cambiar tu perspectiva para abrazar el envejecimiento de una manera positiva y empoderadora!

Definición de Viejismo:

En 1968, Robert Butler* acuñó el término «ageism», también conocido como «viejismo», edadismo o ageísmo, para referirse al proceso de elaboración de estereotipos y discriminación sistemática contra las personas, debido a que son mayores.

Se trata de actitudes y comportamientos negativos que afectan a los adultos mayores y perpetúan la idea de que la vejez es un estado de inferioridad o devaluación. Se caracteriza por la creencia de que las personas mayores son menos valiosas, menos capaces o menos dignas de respeto y consideración que las personas más jóvenes.

El viejismo y su manifestación:

El viejismo se manifiesta de diversas formas y en distintos niveles, concretamente en tres niveles: Individual, Social e Intrapsíquico.

A nivel Individual, puede reflejarse en actitudes y comportamientos negativos hacia las personas mayores, como la exclusión social, los estereotipos negativos y la negación de oportunidades basadas en la edad. Esto puede incluir la creencia de que las personas mayores son frágiles, dependientes, poco productivas o mentalmente declinantes

A nivel Social, el viejismo se puede observar en políticas y prácticas que discriminan a las personas mayores en áreas como el empleo, la atención médica, la vivienda y la participación social. Por ejemplo, la negativa a contratar a personas mayores debido a estereotipos de bajo rendimiento; o la falta de acceso a servicios de atención médica adecuados debido a la suposición de que ciertas condiciones son simplemente parte del envejecimiento.

En el nivel Intrapsíquico, el viejismo se manifiesta cuando nosotros mismos hemos incorporado, de manera consciente o inconsciente, una serie de estereotipos y creencias negativas sobre la vejez. Estos estereotipos y creencias pueden haber sido adquiridos a través de diversos medios, como los mensajes sociales, los estereotipos mediáticos, las experiencias personales o la influencia de personas cercanas.

En este nivel Intrapsíquico y en ese momento crítico, corremos el riesgo de tratarnos a nosotros mismos de forma poco amorosa. Es decir, podemos caer en patrones de comportamiento y pensamientos negativos que nos desvalorizan y nos tratan de manera injusta, cruel o poco digna. Este autotratamiento negativo es una clara señal de que nos hemos convertido en nuestras propias víctimas del viejismo.

Cuando internalizamos estos estereotipos y creencias, comenzamos a adoptar una visión negativa de nosotros mismos y de los demás en relación con el envejecimiento. Estos pensamientos y percepciones negativas pueden afectar nuestra autoestima, nuestra autoimagen y nuestra forma de relacionarnos con los demás.

Si permitimos que el viejismo se apodere de nosotros, estamos negándonos a nosotros mismos la dignidad y el respeto que todo ser humano merece. Nos convertimos en nuestros propios perpetradores y perpetuamos el ciclo de discriminación y desvalorización hacia la vejez.

Nuestra Guía: sugerencias y estrategias para salir el viejismo.

¿Cuáles son los estereotipos sobre el envejecimiento que has internalizado en tu propio discurso interno?

Reflexiona sobre las palabras y/o frases que utilizas para describirte a ti mismo/a y a los demás en relación con la edad.

En tu discurso interno, es posible que hayas internalizado algunos estereotipos o falsas creencias sobre el envejecimiento. He aquí algunas frases que podrían reflejar un trato de “viejismo” hacía ti mismo:

  • “Soy demasiada/o mayor para disfrutar de mi sexualidad. No soy un viejo rabo verde o No soy una vieja loca”.
  • “Ya estoy mayor para eso”.
  • “No tengo la energía que solía tener”.
  • “No puedo aprender cosas nuevas a mi edad”.
  • “Ya no soy tan atractivo/a como antes”.
  • “Ya no tengo la energía suficiente para tener una vida sexual satisfactoria”.
  • “Debería estar jubilado/a y descansando, no trabajando”.
  • “Las personas mayores no entienden la tecnología”.
  • “No puedo adaptarme a los cambios”.
  • “Estoy perdiendo capacidad mental debido a mi edad”.
  • “A mi edad, no puedo aprender nuevas prácticas sexuales. Ya no estoy para esos trotes”.

Es importante reconocer que estas palabras y frases pueden reflejar creencias limitantes y estereotipos negativos sobre el envejecimiento.

Es fundamental cuestionar y desafiar estás falsas creencias para promover una visión más positiva y enriquecedora del proceso de envejecimiento.

  1. ¿Te limitas a ti mismo/a en la búsqueda de nuevas experiencias o metas debido a tu edad? ¿Consideras que algunas actividades o logros son exclusivos de personas más jóvenes?

Explora cómo tus creencias sobre el envejecimiento pueden estar influyendo en tus decisiones y oportunidades.

  1. ¿Cuál es tu percepción sobre tu propio valor y relevancia en la sociedad a medida que envejeces? ¿Te sientes invisible o menospreciado/a?

Examina cómo estas emociones pueden ser influenciadas por el viejismo internalizado y cómo puedes desafiar estas percepciones negativas.

  1. ¿Cómo te relacionas con personas de diferentes edades? ¿Tiendes a evitar o descartar las opiniones y perspectivas de personas mayores?

Reflexiona sobre cómo el viejismo puede afectar tus interacciones y cómo puedes fomentar un diálogo intergeneracional más inclusivo.

  1. ¿Cuál es tu actitud hacia el cambio y la adaptabilidad a medida que envejeces? ¿Te resistes a nuevas tecnologías, ideas o formas de hacer las cosas simplemente porque son diferentes a lo que estás acostumbrado/a?

Considera cómo el viejismo puede influir en tu capacidad para abrazar el cambio y crecer.

  1. ¿Qué expectativas tienes sobre tu propia apariencia física a medida que envejeces? ¿Sientes presión para parecer más joven o luchar contra los signos naturales del envejecimiento?

Examina cómo estas expectativas pueden estar influenciadas por el viejismo y cómo puedes cultivar una imagen corporal positiva a cualquier edad.

  1. ¿Cómo te tratas a ti mismo/a en términos de autocuidado y salud a medida que envejeces? ¿Te descuidas o te ignoras a ti mismo/a debido a tu edad?

Reflexiona sobre cómo el viejismo puede influir en tu autoestima y bienestar y cómo puedes priorizar tu salud y felicidad en todas las etapas de la vida.

  1. ¿Cuál es tu actitud hacia el aprendizaje y el crecimiento personal a medida que envejeces? ¿Te consideras demasiado viejo/a para adquirir nuevas habilidades o conocimientos?

Explora cómo el viejismo puede limitar tu potencial de desarrollo y cómo puedes desafiar estas creencias autolimitantes.

  1. ¿Cómo te enfrentas a los cambios físicos y emocionales que vienen con el envejecimiento? ¿Aceptas y abrazas estos cambios como parte natural de la vida o te resistes a ellos?

Reflexiona sobre cómo el viejismo puede impactar tu bienestar emocional y cómo puedes cultivar una actitud de aceptación y autocompasión.

  1. ¿Qué acciones concretas puedes tomar para desafiar el viejismo internalizado en ti mismo/a y promover una cultura más inclusiva para las personas mayores?

Examina cómo puedes abogar por tus propios derechos y luchar contra las actitudes discriminatorias relacionadas con la edad en tu entorno (familia, tu comunidad y/o sociedad).

Recuerda que el viejismo no sólo afecta a los demás, sino también a uno mismo. Estas preguntas te invitan a reflexionar sobre cómo el viejismo puede estar presente en tu vida y cómo puedes desafiarlo para vivir una vida plena y enriquecedora en todas las etapas.

 

¡Rompamos con el ‘viejismo’ y vivamos nuestra  vida al máximo!

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